viernes, 30 de marzo de 2012

Frío en el Caribe


Para caldear nuestro amor te llevé al Caribe. El termómetro marcaba 40 pero tu corazón ya se había congelado.

miércoles, 28 de marzo de 2012

Los oídos de las paredes


Mi abuela tenía dieciocho años cuando estalló la guerra. Su padre, mi bisabuelo tenía una pequeña taberna y fama de albergar ideas de tintes rojizos. Los nacionales le pidieron dinero por conservar la taberna. Una excusa para tomar represalias ante el impago. Nunca supo cómo pero mi abuela decía que consiguió pagar y así conservar la vida. Poco después, junto con su madre y sus hermanas, huyó al campo para evitar que los fascistas hicieran escarnio de ellas. Habían comenzado a coger a las mujeres republicanas y a raparlas el pelo al cero. Luego les daban aceite de ricino y las exponían desnudas en la plaza del pueblo. Tal vez desde entonces se volvió la mujer prudente y callada que yo siempre conocí. “Ten cuidado con lo que dices, niña, que nunca se sabe quién te puede oír”, me decía.

lunes, 26 de marzo de 2012

Versos azules para almas incoloras (V)


Gira y gira. Una y otra vez.
Vueltas y más vueltas
flotando sobre tus alados pies
en una alfombra de nubes.
El crepúsculo divino se entretiene
en tu vestido vaporoso de sueños y esperanzas.
Juega; se enreda entre los hilos
de tu frágil alma de papel.
No vuelvas la cabeza, no mires atrás.
Es más bello lo que hay delante
porque es secreto.
Dulce misterio que encierra
futuras historias de amor y desamor.
Baila, baila mientras puedas
que yo te esperaré al final
para acogerte en un lecho de eternidad.

viernes, 23 de marzo de 2012

Renacer


El sol sale tras el horizonte acuático. Sentada en la arena dejo las olas lamer mis pies y los primeros rayos penetrar mi alma. Ahora, aquí, comienza el resto de mi vida.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Callejera


Fue una gata callejera de andar cadencioso y ojos que atravesaban el alma. Un día atraparon la suya y hoy lame sus heridas bajo un puente.

lunes, 19 de marzo de 2012

Versos azules para almas incoloras (IV)

 

Soy sólo un veneno, dulce y mortal
que eleva tu alma al infinito.
Te prendo de un hilo y lo corto,
y dejo caer tu frágil cuerpo
en mi trampa de deseo.

Pasiones que te embriagan
enredándote en mi velo
de sueños incumplidos,
pensamientos enfermizos.

Recuerdos desgastados por tu mente
que pasa una y otra vez sobre ellos
llevándose poco a poco su color.

Rotas emociones, vacías y muertas,
llenan ese agujero que te he hecho
sin apenas darte cuenta.

Placeres eternos que te atrapan
y te encierran en prisión de éxtasis.
Soy sólo eso: veneno puro
destilado de inservibles sentimientos.

miércoles, 14 de marzo de 2012

Las gafas


Usa las gafas de sol como escudo protector. Filtran los rayos UVA, los indigentes, los inmigrantes y hasta las embarazadas en el metro.

lunes, 12 de marzo de 2012

Las cigüeñas


Las cigüeñas revoloteaban en lo alto del campanario. Mi abuelo decía: no te pongas debajo, te van a poner perdida. Yo prefería arriesgarme y disfrutar en primera fila del espectáculo de alas, patas y picos surcando el cielo.

viernes, 9 de marzo de 2012

Drácula en el Cercanías


El conde Drácula viaja en tren. Lo veo subirse cada mañana a las siete y treinta y cinco en la estación de Zarzaquemada. Ya no lleva capa ni le tiene miedo al sol pero sigue chupando la energía de almas inocentes. Viste traje oscuro de ejecutivo jasp, lleva el pelo engominado y una sonrisa de medio lado imposible de resistir. Con su mirada sensual, magnética, te invita a tomar asiento y si por un instante la cruzas con la suya estás perdida para siempre… Todas las mañanas busco al conde Drácula como una adicta su dosis.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Greguería



El tenedor no es más que un aprendiz de peine que juega a acomodar los cabellos de los espaguetis.

lunes, 5 de marzo de 2012

Directo al corazón

El bisturí cortaba piel, grasa, músculo, hasta que topó con el alma. Un choque tan brusco que la hoja saltó y se le clavó en el corazón.

viernes, 2 de marzo de 2012

¿Error de cálculo?


Había cometido el error de casarse con Adela antes de completar el ciclo, apenas a los dos años de conocerse. Ahora, a los cinco años, inevitablemente se había vuelto a acabar. Lo bueno es que con Susana comenzaba un ciclo nuevo y tenía un lustro de amor eterno por delante.

P.D. Esta es otra versión, que acabo de encontrar en el ordenador, de un nanorrelato publicado hace un tiempo. Aquí os dejo el enlace.