viernes, 24 de febrero de 2012

Las siete vidas


Tenía alma de gata callejera: imposible encerrarla. Desde la ventana la ví, desmadejada en la acera, consumidas las siete vidas de golpe. 

3 comentarios:

  1. No se puede decir más por menos.
    Muy bueno, Sara.

    Besitos.

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  2. Sara, hay personas ni que con siete vidas consiguen vivir como debieran. Es su sino.


    Muy bueno, un abrazo.

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  3. A veces ser libre conlleva vivir poco, es una elección aunque consuma las siete vidas.

    Besitos

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