lunes, 20 de junio de 2016

Los ojos


Con esta historia participo en la Primavera de Microrrelatos Indignados.

Son los ojos los que no la dejan dormir. No son los llantos, ni el frío, ni los harapos deshechos cubiertos de salitre. Ni tan siquiera el olor del miedo que lo impregna todo. Pero los ojos… Esos ojos de niños, de ancianos, de padres, de madres y de innumerables huérfanos persiguen a María cada noche cuando se refugia en el catre del barracón de voluntarios. Jura que mañana se vuelve a España, que no lo soporta más. Pero al día siguiente se encuentra con un par de ojos tristes, y a la vez esperanzados, recién salidos del infierno.