lunes, 1 de febrero de 2016

Orden y limpieza


Subir de nuevo a la habitación fue un error. Hasta entonces, su mundo estaba en orden. La casa recogida, la ropa en la lavadora, la comida en el fuego. Todo bien mamá, vete y déjame estudiar, que estoy muy liado.  Pero algo no estaba en su sitio y ella lo percibía. Por eso, cuando de nuevo abrió la puerta y vio a su hijo con los pantalones bajados  frente a la pantalla del ordenador y ésta devolviendo una imagen similar aunque de la cara opuesta, cerró la puerta en silencio y bajó las escaleras para darle otro repasito de lejía al baño. 

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