Si el viento aullador de las noches
de invierno te conociera…
Si la luna llena de estío
supiera tu recóndito paradero…
Sólo a ellos les pediría un deseo,
una ardiente petición:
que me abrases con tu fuego.
Esta es mi particular aportación para el evento "Un cuento antes del fin del mundo"

Una buena forma de arder...
ResponderEliminarBesos de fin desde el aire
Espero que eso suceda cada día de la vida (y no cuando lo digan los mayas, que si no sería como el refrán "sábado, sabadete...")
ResponderEliminarAbrazos póstumos
Sara, esto es amor, sin duda, pues solo cuando uno está enamorado realiza tales peticiones y las cumple llegado el momento.
ResponderEliminarFelices fiestas, un beso.
La poesía es un arma cargada de futuro, que dijo el poeta. Muy bonito.
ResponderEliminarAbrazos muy cálidos.
Un buen fin del mundo... ¿Os estáis cruzando mensajes Miguel y tú? ;)
ResponderEliminar¿Se puede pedir un deseo mejor para el fin del mundo, o para un domingo cualquiera?
ResponderEliminarMuy bueno, Sara.
Un abrazo,
¡Sube la temperatura! Yo, si llego al fin del mundo, quiero acabarlo así, abrasada por el fuego de la pasióoooooooooooon :)
ResponderEliminar¡Muchas gracias Sara por haber participado! ;)
¡¡Qué original fin del mundo, Sara!!!
ResponderEliminarPrecioso!!
ResponderEliminarSaludillos con los mejores deseos para el 2013. Que venga lleno de palabras preci(o)sas