miércoles, 25 de enero de 2012

En el hospicio


Deseábamos con ansia ser mayores. En aquel hospicio el paso a la edad adulta lo marcaba el lugar donde te ponían el termómetro.

5 comentarios:

  1. Sara, ufff inquietante, duro y reflexivo. Da que pensar, y a mí, solo me visitan ideas macabras al leerlo. ¡Cuanto mal hicieron muchos en nombre de Dios!

    Muy bueno, me gustó.

    Un abrazo.

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  2. Madre mía, Sara...se intuye una barbaridad detrás de esas puertas cerradas y de tu gran microrrelato. Estremecedor.
    Muy bueno.
    Un abrazo.

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  3. La verdad es que cuando lo escribí no pensé en todo lo que sugiere. Y sí, lo reconozco, da escalofríos.

    Gracias a los dos.

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  4. Inquietante micro, más en lo que calla que en lo que cuenta.
    Muy bueno, Sara.

    Un beso.

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  5. Uffffff, da miedo...

    Besos desde el aire

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