lunes, 30 de enero de 2012

Un inesperado regalo de cumpleaños



Ayer me levanté con la grata sorpresa de un regalo tardío de cumpleaños. La autora de dicho regalo no es otra de nuestra ranita preferida. Ella ya sabe que me ha hecho una ilusión tremenda aparecer en su insigne blog. Para los que queráis echarle un vistazo al homenaje que Puck me ha ofrecido podéis encontrarlo aquí:

http://losjardinesdepuck.blogspot.com/2012/01/palabras-preciosas-de-sara-ny.html#comment-form

Feliz lunes a todos.

viernes, 27 de enero de 2012

Hechizo: Colaboración con "Escríbeme una ilustración"

Este miércoles salió publicada en el blog de Clara Varela (Clarulina) mi colaboración el proyecto "Escríbeme una ilustración". Aquí os dejo la ilustración y lo que me inspiró.



Hechizo
Lo que nadie sabe es que Blancanieves no era su nombre. Era más bien un apodo por el color extrañamente níveo de su pelo. Y lo que tampoco nadie supo nunca es que de quien estaba realmente enamorada era de la luna. Así que una noche decidió que ya no se separaría nunca más de ella. Se fue al bosque, se quedó desnuda y se tumbó en la urna de cristal del cuento. Dejó que los rayos fríos acariciaran su piel y fue tanta la emoción y alcanzó tal éxtasis que se quedó ahí plantada literalmente, hechizada por la presencia del astro, como aquella ninfa vegetal. Las noches sin luna se oye un triste lamento filtrado por las ramas pero cuando por fin aparece, sus hojas titilan como cristalitos de plata enamorados.

miércoles, 25 de enero de 2012

En el hospicio


Deseábamos con ansia ser mayores. En aquel hospicio el paso a la edad adulta lo marcaba el lugar donde te ponían el termómetro.

martes, 24 de enero de 2012

CUMPLEAÑOS FELIZ, CUMPLEAÑOS FELIZ....

Pues resulta que había una vez una mujer que desde pequeñita tuvo el gusanillo de escribir. Los años fueron pasando y ella no dejaba de rellenar compulsivamente cuartillas, libretas usadas y servilletas de bar. El vicio no se le quitaba a pesar del hastío de la cotidianeidad, del trabajo gris y de la exigencias de la maternidad y la vida corriente.

Un buen día y gracias a las nuevas tecnologías y a los ánimos incansables de su compañero de viaje (18.000 besos para él) se decidió a publicar sus cosillas en la red, con la sorpresa de que hubo gente a la que le agradaba lo que escribía. Poco después pudo conocer cara a cara a los autores de los comentarios, maniáticos de esto de juntar letras como ella y descubrió que eran muchos y muy buenos, buena gente y buenos escritores anónimos, nadando libres fuera del cauce comercial.

En fin, que hace un año que comenzó esta historia que me ha traído muy gratas experiencias y no quería dejar pasar la oportunidad de predicarlo a los cuatro vientos. Ni yo misma hubiera creído que llegaría a cumplir el añito.

Sé que soy inconstante y que tengo a mi criaturita un poquito abandonada pero siempre que puedo, vuelvo, la miro y me admiro. Le doy un beso, acaricio los comentarios de los incondicionales y me digo, mañana la peino y la visto de domingo. Mientras tanto aquí seguimos en la batalla tanto ella como yo.

Muchas gracias a todos por estar ahí y hacerme la vida un poquito más feliz.  

lunes, 23 de enero de 2012

El dolor del amor


Cómo le dolía escribir. Hacía tanto tiempo que no entregaba sus sentimientos al papel. Dolía tener que pensarlos, darles cuerpo, moldearlos en forma de palabras.

 No sabía cómo llamarle para referirse a él. Tenía nombre pero aún no era suyo como para que sus labios pudieran pronunciarlo. Le daba miedo escribir nada, pero ahí estaba, sentada junto a aquel aparato infernal del que tantas veces dependía la felicidad. Sabía que hoy no sonaría; en realidad dudaba de que alguna vez volviera a sonar con su llamada. Se terminó antes de empezar.

 Casi lo prefería, antes de que se conocieran lo suficiente para ver sus defectos, antes de que todo dejara de ser de color rosa. Era más bonito el recuerdo si no se empañaba con el hastío de verse las caras todos los días.

Aun así, le dolía. Pensaba que ya podía dolerle nada. ¡Qué ignorante era!, había pasado esos días creyendo que no le echaría de menos cuando todo acabase.

 Pero dolía; dolía más de lo que pensaba y bajo ese dolor concreto se escondía otro indefinido… El de saber que pronto se perderían el uno en la memoria del otro, para siempre.

viernes, 20 de enero de 2012

Libre


Con paciencia logró afilar lo suficiente el mango de plástico. Por fin pudo trazar sobre sus venas el mapa que la condujo fuera de aquella jaula.

miércoles, 18 de enero de 2012

Febril


A veces echo de menos cuando el termómetro subía a 40. Pasamos del amor febril a la gélida indiferencia.

lunes, 16 de enero de 2012

El día que dejamos el pueblo


“Al diablo con la Rosa. Que le den a la Juliana”, mascullaba mamá entre dientes. “Basta ya de secretos y de esquivar miradas furtivas tras las cortinas”. Se puso sus mejores ropas, me agarró con decisión y salimos por la puerta. “Levanta bien la cabeza, Agustín, que hoy vamos a ver a tu papá”, dijo en voz bien alta al pasar frente las casas de las cotillas. Y, confundido pensé que mi madre había perdido la chaveta porque en vez de ir al cementerio fuimos directos a la casa del cura. 

viernes, 13 de enero de 2012

Mis almas favoritas


La última alma humana dormita en un rincón de mi desván, apática y gris. He llenado las paredes de fotos suyas, la convoco con mil rituales, pero ya no viene. Son todas iguales: se desprenden de su cáscara de huesos y piel y terminan por evaporarse tarde o temprano. Y eso que a ésta le dejé el cuerpo bien cerca, apenas a unos metros en el jardín, en vez de llevarla con los demás… Aunque no me importa. Aún sigo oyendo los ladridos de Rosco y los gruñidos de Tuna. Menos mal que mis perros son otra cosa.

miércoles, 11 de enero de 2012

Soledades


La última alma humana duerme arrinconada en el desván, apática y gris. Juana la convoca cada día como le enseñó la abuela, pero ya no viene. Se empeña en dejarla sola en esta casa fría, llena de objetos inmóviles y sin lamentos que la acunen por las noches. Todos se han ido ya, vivos y muertos. Nunca los distinguió bien, con tal de que le dieran compañía. Pero pronto tendrá que conformarse con los fantasmas de sus perros. Así que sube al desván y, acurrucada junto al deshilachado espectro, espera a que cuando se desvanezca se la lleve con él.

lunes, 9 de enero de 2012

Muy lejos




¿Hasta dónde podemos ir? Hasta el borde, me contestas. Iremos hasta el filo del abismo, allí donde los límites se difuminan en una incolora alfombra de sueños. Donde no hay leyes, ni normas de conducta.

Iremos tan lejos como el acre olor del miedo nos permita. Tan lejos como el peligro nos deje llegar. Y si los impulsos que nos guían nos llevan más allá de la frontera, perdámonos para siempre y precipitémonos al vacío del olvido donde nadie ha de molestarnos. Donde la vida no tiene sentido. Donde la muerte tiene miedo. Donde no hay leyes, ni normas de conducta.

viernes, 6 de enero de 2012

La llamada


Al son de tu canción quiero moverme, a tu vaivén danzar y en tus brazos suspirar. Cándida alma, triste y confusa, llenemos nuestras esencias, tristes, confusas, y formemos una nueva.

Al lado de tu boca quiero ir. Quiero vivir siempre en ti. Y morirme en ti. Amemos juntos nuestras almas, solitarias, melancólicas, y engendremos una nueva.

A mi llamada has de acudir y ceder a mis deseos, a tus deseos; a mi calor te requiero.

miércoles, 4 de enero de 2012

Miedo


Siempre se cepillaba meticulosamente los dientes antes de acercarse. Afuera, ella aguardaba paciente, protegiéndose la cara con los brazos.

lunes, 2 de enero de 2012

Así comenzó todo


… No había leyes establecidas ni normas a seguir. El límite de las cosas era indefinido, diferente para cada ser. Un lugar vasto y sombrío donde nadie era dueño de nada, ni siquiera de su propia vida. Los sentimientos puros habían sido sustituidos, poco a poco, por meros instintos básicos de supervivencia. Y en este mundo, sumido en tinieblas, de pronto la luz nos fue dada. Apareció con su ejército de almas sin cuerpo, desunidas de la tierra, pululantes en el espíritu. Y toda la suciedad fue arrasada, quemada, extinguida. Y la armonía fue restablecida durante infinitas generaciones… hasta el final del círculo donde comienza el principio.