lunes, 24 de octubre de 2011

Safari fotográfico


Pantalón vaquero ajustado, camisa blanca con leyenda de universidad yanqui, pelo engominado, gafas de sol, torso de gimnasio. Muy maqueado pero pasa de los cuarenta. Se ha dado cuenta de que le miro. Tengo sueño, estoy cansada, no me apetece leer hoy. Me entretengo mirándole, imaginándome su vida de soltero forzoso. Lo dicen sus gafas y su postura de caza. Quizá tenga un hijo que vino sin avisar, probablemente antes de lo esperado. Lo dicen sus ojeras que se traslucen bajo las gafas, lo dicen las arrugas que ya han comenzado a ganar la batalla. Se gira, me mira de reojo, se estira y se luce, cazador infatigable. Yo no puedo dejar de mirarle, de construir mi personaje sobre su percha. “Próxima estación: Atocha”. Me aproximo a la puerta y consigo bajar la primera. En mi espalda siento sus ojos decepcionados. Mañana buscaré otra presa.

5 comentarios:

  1. Pero aquí ¿quién es el cazador? ;-)
    Muy buen micro, Sara.

    Besos.

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  2. Me encanta, Sara y bueno, ese tipo de cazadores diurnos me ponen de los nervios!!! Muy buena vuelta.
    Un abrazo

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  3. Me gusta ¿Quién caza a quién?

    Besitos

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  4. mejor que sentir la mirada en la espalda es sentir la mirada reflejada, y si es con una sonrisa y humo de por medio mejor...

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  5. Ay pobre, se le ha visto hasta el pucherito ;-)
    Por cierto yo también hago eso a veces, imaginar la vida del desconocido de enfrente, pero que no nos oigan Sara :-)
    Besos

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