lunes, 17 de octubre de 2011

Manolito el raro


Todos decían que era un niño raro. Intentaban esquivarle y no le hacían caso. Pero a mí me daba pena, qué le iba a hacer. Solía acercarse y enseñarme una muñeca rota. Se le salía la cabeza y venía para que se la arreglara. Pero un día vino con un gato y pretendía que le volviera a pegar la cabeza en su sitio. Yo no pude evitarlo. Vomité y él se marchó con lágrimas en los ojos.

16 comentarios:

  1. Pobre Manolito...Nadie le comprende.

    Besos desde el aire

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  2. Madre mía Sara, ese niño tiene potencial para ser el nuevo Dexter. Un beso. Mar Horno

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  3. Un poco raro sí que es el niño, para qué nos vamos a engañar :-)

    Un beso.

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  4. Ugggg, creo que el niño necesita un psicólogo :s

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  5. ¡Agg! rarito, rarito o eso o es un psicópata en ciernes.

    Besitos

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  6. Manolito, si es rarito sí. Pero bueno quizás cuando sea mayor, escriba microrrelatos y todo. Vete tú a saber.
    Un abrazo.

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  7. Aaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhh!!!!! no quiero ni pensar cuando pille a su hermanito... aaaaahhhh!!!
    saludillos aterrorizados

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  8. Sara, las criaturitas son así, ellas no conocen la maldad, Y esos gatos, animales del diablo...El corazón del niño se averigua pronto, el quiere volver a recomponer al lindo gatito, lo hizo sin malicia, como si fuera la muñeca. Dicen, que a veces uno escribe lo que fue, sólo a veces, también dicen que el escritor puede imaginar cualquier situación sin haberla vivido.
    Un abrazo

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  9. Seguramente a ese niño se le partió el corazón (o lo que tuviera).
    Abrazos desde aquí,
    PABLO GONZ

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  10. Yo también vomitaría, incluso creo que lo regañaría, pero no me negarás que el acto es de una dulzura, y una ingenuidad, que más falta nos haría.

    Y sí, es un niño raro, para nuestra civilación y educación. ¿Será que yo adoro a los raros, porque gracias a ellos nos hacen ver que nosotros no somos normales?

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  11. Muchas gracias a todos por deteneros un momento a visitar a Manolito. Sí es un niño raro, para qué nos vamos a engañar. Pero como bien dice Miguel Ángel, también ingenuo y dulce a su manera.

    Xavier, por cierto, esta situación la he imaginado por supuesto pero tienes razón en que siempre se trasluce el alma del escritor. De pequeña, como supongo que a todos los niños, me intrigaba la idea de poder recomponer a los animalitos malheridos, incluso a las personas tan fácilmente como lo hacía con mis muñecas. Por supuesto nunca lo puse en práctica, por si cabe la duda.

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  12. Pobrecito, y nadie le arregló la cabecita al gato... snif :'(
    Te ha quedado un poco brutito Manolito, Sara
    Un abrazo para ti

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  13. Y yo que creía que Manolito se había encontrado al gato así.....

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  14. Ha sido muy ... Dexter (no sé si conoces la serie). La verdad es que acojona, perdona la expresión, y más porque con ese nombre uno piensa enseguida en el personaje de Elvira Lindo, que no tiene nada que ver, claro

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  15. Anita: pero ¿a qué tiene su puntito tierno?

    Montse: La verdad es que todos hemos dado por sentado que había sido Manolito el que le había arrancado la cabeza al gato. A nadie se nos había ocurrido esta posibilidad. A ver si va a ser que los psicópatas somos nosotros... jejeje.

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  16. Depropio, últimamente te acojono bastante (y la verdad es que me gusta). Así que me lo voy a tomar como un cumplido, jejeje.

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