viernes, 22 de julio de 2011

Resaca

Dicen que los nervios del Tío Sebas son cosa de la guerra. Que al final de la vida los recuerdos de juventud son más claros. Por eso se despierta por las noches gritando nombres del pasado. A veces pide tabaco. Las enfermeras no le hacen caso pero él fuma igualmente. Agarra un pitillo imaginario y aspira un humo inexistente. Luego expulsa la calada mientras clava una mirada desafiante en un punto indefinido. 

Al darle el alta, vuelve al pueblo, se encierra en su casa y acecha a través de la ventana. Pocas veces sale a tomar el fresco. “Vamos padre, ya nadie se acuerda”. Pero si pasa algún vecino y tiene ganas de guasa, entonces, con sorna, le pide un pitillo o le dice algo sobre la nueva ley antitabaco. Sebas palidece y viaja de golpe setenta y tres años atrás. Se ve sentado sobre el cadáver aún caliente de su paisano, liándose un cigarro con la picadura que le acaba de sacar del bolsillo. Para celebrarlo. Una borrachera de sangre y soberbia con una resaca de efecto retardado. 


* Microrrelato presentado al concurso de la Cadena Ser "Memorias de una Guerra"

10 comentarios:

  1. Duro. Tanto como lo fue aquel conflicto. Has retratado muy bien la situación y todo lo que conllevó.

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  2. La resaca es siempre el castigo por los excesos. Muy buen micro, me ha gustado.

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  3. Terrible micro, Sara!
    No hay guerra buena
    Quizá los narradores estemos acá para recordarlo.

    Un abrazo

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  4. Muy bien relatado. Muy cruel, aunque seguramente menos que la realidad...
    Un abrazo!!

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  5. Estoy leyendo autenticas joyas, como este micro, de este concurso. Todos de alguna manera, aún hoy, conservamos algo de esa resaca.
    Besitos

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  6. Para mí es un tema del que no me canso de leer historias, y más si son como ésta que sé de buena tinta que tienen poco de ficción y mucho de realidad.

    18000 besos.

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  7. Un relato muy duro, Sara. Quizás le quitaría la última frase puesto que es una interpretación, algo que prefiere hacer el lector por sí mismo. Lo demás me entusiasma. Imágenes con mucha fuerza y coherencia. Me atrevo a especular que son fruto de una o varias anécdotas reales.
    Un fuerte abrazo,
    PABLO GONZ

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  8. Bueno, ya estoy de vuelta de mi pequeño paréntesis. Ante todo gracias por vuestros comentarios.

    MONTSE: Afortunadamente yo sólo lo viví de oídas. Y aún así recuerdo el pánico que me provocaba la sóla palabra cuando era niña.

    MISS: Sí, y algunas no se quitan nunca...

    PATRICIA: Yo también pienso que es bueno recordar para no repetir.

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  9. SUCEDE: Eso seguro, la realidad siempre supera a la ficción.

    ELYSA: Gracias por llamar "joya" a mi relato. Simplemente es mi granito de arena a la memoria colectiva.

    MIGUEL: De buena tinta lo sabes, sí señor...


    A todos un fuerte abrazo

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  10. PABLO: Especulas bien, algo hay de cierto, bastante la verdad. Rebusqué en mi memoria infantil y saqué este recuerdo gris.

    Besitos

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