jueves, 23 de junio de 2011

Mi tío Ernesto

Aquí os dejo mi aportación al Vendaval de Microrrelatos 2011. Ha sido todo un placer poder participar en esta estupenda iniciativa y compartir espacio virtual con tantos buenos autores.


Pendenciero y haragán a partes iguales, justiciero de pacotilla y fumador empedernido. Sin embargo no sé qué tenía para las mujeres, que las volvía locas. Le conocimos unas cuantas dispuestas a reformarlo, pero todas acabaron renunciando. Trabajar no le hizo falta. Se  sacaba lo justo para unas birras aparcando coches, gorra en mano. Vivía casi permanentemente en la calle, durmiendo a la sombra o de tertulia con compañeros de vicio. Un día, con ya más de cuarenta, convertido en una piltrafa con aires de héroe, quiso defender a un amigo marroquí de unos niñatos rapados. El morito murió de la paliza y él de milagro pudo contarlo. En la residencia le aparcan cada mañana junto a los demás paralíticos, en riguroso orden de formación, listos para el desayuno. Por la noche, Rosi, su enfermera favorita, a escondidas le enciende un canuto y le posa solícita la mano en la bragueta.

6 comentarios:

  1. Es buenísimo Sara!!
    Al menos la parálisis le ha traído algo que ni tan mal...
    Abrazos!!

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  2. Precioso Sara, realmente delicioso del Pendenciero a la bragueta.

    Hace mucho que no reparto sombreros. Ya sabes, he estado muy ocupado haciendo revoluciones. Hoy no puedo por más que comenzar aquella buena costumbre con vos, hermosa. Por este cuento tan tuyo... te dejo aquí mi sombrero.

    Besos de vuelta.

    Con tu permiso... lo cuelgo en mis "sugerencias..."

    (No he dejado de leerte, pero tengo serios problemas para comentar en muchos blogs, por eso lo hago de esta manera)

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  3. Genio y figura.....Espero que no empiecen a lloverte preguntas sobre la localidad de la resi...

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  4. SUCEDE, es que Ernesto es un gato callejero, tiene siete vidas y siempre, siempre cae de pie.

    ELISA, de nuevo gracias por la comparación. Eres muy generosa.

    KUM, recojo emocionada tu sombrero, más sabiendo que es de los primeros que repartes tras tu paréntesis revolucionario (estamos contigo, compañero). Por supuesto, no tienes que pedir permiso para colgar mi relato como sugerencia. Soy yo la que te tiene que dar las gracias. Besitos.

    MONTSE, ya digo que este personaje es de los que no paran de reinventarse y siempre salen a flote.

    A todos besitos fuertes y mil gracias por deteneros un momento en mi humilde morada virtual.

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  5. ¿¡Te habrán dado el premio, no!?

    ¡Feliz fin de semana!

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