jueves, 27 de enero de 2011

Maternidad

Pero qué iba a hacer si la quería. Sabía que era distinta a ella. Que era pequeña, frágil, que no sabría cómo cuidarla ni cómo alimentarla. Notaba las miradas desaprobadoras pero no podía dejar de amarla. Era su hija en su corazón, aunque la naturaleza hubiera dictado que debía ser su presa...
Semanas más tarde la cría de gacela y la joven leona murieron de hambre.

martes, 25 de enero de 2011

Milagro

Sentado una vez más el escritor frente a su campo estéril observaba con desesperación cómo la tierra continuaba sin dar fruto. Donde antaño hubo fértiles viñedos de jugosos relatos breves e incluso frutales que producían los más hermosos cuentos, hoy no había nada, solo tierra dura y árida. Hubo incluso un jardín donde crecían poesías salvajes. Sin apenas cuidado ni abono, florecían exuberantes por doquier.

Con el corazón encogido por la angustia y la nostalgia, una lágrima resbaló por su mejilla y fue a caer en mitad de la hoja en blanco. Fue entonces cuando del cerco húmedo comenzó a brotar una tímida palabra. Casi sin darse cuenta apareció otra al lado y luego otra y otra allá un poco más lejos. La seca blancura se fue poblando de nuevo de pequeños ejércitos de hormigas negras que traían un regalo inesperado.

lunes, 24 de enero de 2011

Por qué escribo este blog

Los Reyes Magos este año me han traído un regalo inesperado. Me han traído un manojito de ilusión. Siempre me gustó escribir pero he perdido mucha práctica en esto de las letras. Los años y la rutina de la vida te van quitando tiempo y sobre todo ganas. Por eso cuando me encontré tamaño regalo el día de Reyes no lo pude despreciar. Fruto de esa ilusión nace este blog, en el que con las ganas reencontradas espero poder escribir y compartir con todo el que quiera mis escritos.

El nombre del blog alude a la belleza y al poder que tienen las palabras y por eso también a la necesidad de usarlas de manera justa y adecuada, más aún en el tipo de literatura que suelo escribir en el que la brevedad es la tónica.

Nos leemos.

Sara NY